Nacionalización y privatización del Cobre

Desde la nacionalización del cobre por Salvador Allende a la desnacionalización del cobre en Dictadura y en los Gobiernos de la Concertación

por los economistas de la Universidad de Chile, Orlando Caputo y Graciela Galarce

Sumariamente muestra cómo la dictadura y los gobiernos post-dictadura han entregado
a manos privadas y extranjeras la mayor parte de la más importante riqueza natural del país, “el sueldo de Chile”, en las palabras del Presidente Salvador Allende. En este proceso de desnacionalización, incluso se ha llegado a comprometer y a subordinar grave e
impúdicamente el ejercicio de la soberanía nacional al tal llamado “Tratado de Libre Comercio” con Estados Unidos suscrito durante el gobierno de Ricardo Lagos Escobar.


Así, la nacionalización del cobre, que fue orgullo nacional y expresión
máxima de la voluntad de los ciudadanos de Chile y del funcionamiento
de la democracia durante el gobierno de Salvador Allende Gossens
(1970-1973) en la medida que a ella concurrieron en votación
absolutamente unánime todas las fuerzas políticas representadas en el
Congreso Nacional, ha sido progresivamente revertida tanto en la época
de las dictadura como –muy especialmente– durante los mandatos
presidenciales de Patricio Aylwin Azócar, Eduardo Frei Ruiz Tagle y
Ricardo Lagos Escobar –con una política que se extiende al actual
gobierno de Michelle Bachelet Jeria, traicionando abierta, descarada e
impunemente los mejores y superiores intereses de la patria y los
principios fundacionales de la coalición de partidos políticos con que
llegaron al poder, según se sigue de manera lógica y natural de la
evidencia que presentan Orlando Caputo y Graciela Galarce en su
artículo.

Germán F. Westphal, Ph.D.

Universidad de MarylandSede Baltimore, EE.UU.

El artículo es distribuido por Política Cono Sur con autorización de
los autores. Se agradece toda difusión que se le pueda dar tanto a
nivel nacional como internacional:
Desde la nacionalización del cobre por Salvador Allende, a la
desnacionalización del cobre en Dictadura y en los gobiernos de la
Concertación.

El cobre es la principal riqueza de Chile, donde se localizan cerca del
35% de las reservas mundiales de cobre. Chile produce el 36% del cobre
del mundo, participación  similar a la producción de petróleo de los 11
países de la OPEP. Representa más del 50% de las exportaciones
chilenas. Con razón Salvador Allende llamó al cobre, el “sueldo de
Chile”.
Orlando Caputo [1]

Graciela Galarce [2]
N.B. Este documento se preparó y se publicó para el XXXV Aniversario de
la ‘Nacionalización del Cobre’ el 11 de julio de 2006, con el propósito
de que también pueda ser utilizado en cursos y en otras actividades.
[Las notas aparecen al final de esta versión electrónica. Extensión
aproximada: 13 páginas.]
Índice:I. El Mensaje de Salvador Allende al Congreso Nacional que acompaña el
Proyecto de Reforma Constitucional para la Nacionalización del Cobre.

II. Resolución de Naciones Unidas 1.803 (XVII): Soberanía Permanente
sobre los Recursos Naturales (14 de diciembre de 1962)

III. Salvador Allende: Contrapunto entre el interés nacional y el
interés de las empresas extranjeras.

IV. La nacionalización del cobre aprobada por el Congreso Pleno.

V. El inicio de la desnacionalización del cobre por una simple ley en
Dictadura.

VI. El Programa de la Concertación: Autonomía y Soberanía Nacional en
el Cobre.

VII. Los Gobierno de la Concertación y la Desnacionalización del Cobre

VIII. Las empresas extranjeras las más beneficiadas con los elevados
precios actuales del cobre.

IX. Chile no necesitaba ni necesita capital extranjero en la minería
del cobre

X. La LOCE [Ley Orgánica Constitucional de Educación] y la Ley Orgánica
Constitucional de Concesiones Mineras.
***
I. El Mensaje de Salvador Allende al Congreso Nacional que acompaña el
Proyecto de Reforma Constitucional para la Nacionalización del Cobre.

El Mensaje de Salvador Allende, señala que por tratarse de la principal
riqueza básica del país y porque la nacionalización del cobre daba paso
a la ‘Segunda Independencia Nacional’,  la Nacionalización del Cobre
debería estar consagrada no en una simple ley, sino que en la
Constitución Chilena o Carta Magna.

Textualmente en el Mensaje se dice:
“Al presentar al Congreso Nacional esta reforma constitucional, estamos
afirmando que no estamos dispuestos a tolerar más esta situación y que
de ahora en adelante en nuestra propia Carta Fundamental, quedará
establecida nuestra decisión de que las riquezas chilenas sean de los
chilenos y para  los chilenos, que basados en ella construirán una
nueva vida y una nueva sociedad. Sabemos que todos los pueblos libres
del mundo nos acompañarán en esta tarea”*1

Enfatizando y acentuando lo anterior, Allende  agrega:
“No podrá escapar a la percepción de los señores parlamentarios las
circunstancias de que sólo por muy  justificados motivos debe haber
optado el Gobierno por recurrir a la vía de la Reforma Constitucional
para lograr la nacionalización del cobre. Efectivamente, poderosas
razones de orden político y jurídico convencieron a la Unidad Popular
de que esa era la vía necesaria y conveniente.
En primer lugar, la importancia que para la existencia libre,
independiente y soberana del país tiene esta nacionalización, exige que
ella sea solemnizada con la adopción de una decisión al más alto nivel
jurídico concebible, aquel nivel en que es el propio soberano, el
pueblo, actuando como Poder Constituyente, quien expresa su voluntad.
Así, queremos enfatizar, poner de relieve, en los planos nacional e
internacional,  que tenemos clara conciencia de lo que la
nacionalización significa, y sí el nacimiento de la independencia
política está marcada por una Carta Fundamental, creemos indispensable
que el nacimiento de Chile a la independencia económica  sea también
registrado en la Constitución”.

II. Resolución de Naciones Unidas 1.803 (XVII): Soberanía Permanente
sobre los Recursos Naturales (14 de diciembre de 1962)

De la Introducción de esta Resolución  transcribimos algunos apartados:

“Teniendo presente lo dispuesto en su Resolución 1.515 (XV), del 15 de
diciembre de 1960, en la que ha recomendado de que se respete el
derecho soberano de todo Estado a disponer  de su riqueza y de sus
recursos naturales”.
“Considerando que cualquier medida a este respecto debe basarse en el
reconocimiento del derecho inalienable de todo Estado a disponer
libremente de sus riquezas y recursos naturales en conformidad con sus
intereses nacionales, y en el respeto a la independencia económica de
los Estados”
“Asignando especial importancia a la cuestión de promover  el
desarrollo económico de los países en vías de desarrollo y de afianzar
su independencia económica”
“Tomando nota de que es provechoso el ejercicio y robustecimiento de la
soberanía permanente de los Estados sobre sus riquezas y recursos
naturales, con ánimo de cooperación internacional en la esfera del
desarrollo económico, sobretodo en los países en vías de desarrollo”.

Declara lo siguiente:
“El derecho de los pueblos y de las naciones, a la soberanía permanente
sobre sus riquezas y recursos naturales  debe ejercerse en interés del
desarrollo nacional y del bienestar del pueblo del respectivo Estado”.
“La exploración, el desarrollo y la disposición de tales recursos, así
como la importación del capital extranjero para efectuarlos deberá
conformarse a las reglas y condiciones que esos pueblos y naciones
libremente consideren necesarias  o deseables para autorizar, limitar o
prohibir dichas actividades”.
“En los casos en que se otorgue la autorización, el capital introducido
y su incremento se regirán por ella, por la ley nacional vigente y por
el derecho internacional. Las utilidades que se obtengan deberán ser
compartidas en la proporción que se convenga libremente en cada caso,
entre los inversionistas y el Estado que recibe la inversión, cuidando
de no restringir por ningún motivo la soberanía del Estado sobre sus
riquezas y recursos naturales”.

De las otras declaraciones, seleccionamos las dos últimas:

“La violación de los derechos soberanos de los pueblos y naciones sobre
sus riquezas y recursos naturales es contraria al espíritu y a los
principios de la cooperación internacional y a la perseveración de la
paz.”

“Los acuerdos sobre inversiones extranjeras libremente concertados por 
Estados soberanos o entre ellos deberán cumplirse de buena fe; los
Estados y las organizaciones internacionales deberán respetar estricta
y escrupulosamente la soberanía  de los pueblos y naciones sobre sus
riquezas y recursos naturales  de conformidad con la Carta y los
principios contenidos en la presente resolución”.

III. Salvador Allende: Contrapunto entre el interés nacional y el
interés de las empresas extranjeras.

En el Mensaje, Salvador Allende hace un contrapunto entre los intereses
de las empresas estadounidenses,- Anaconda y Kennecot-, que eran
propietarias de la gran minería del cobre en Chile y los intereses de
Chile. De ellas nosotros enumeramos las siguientes:

“A Chile le convienen precios altos para sus materias primas. A los
monopolios les conviene precios bajos para abaratar los costos de sus
fábricas  elaboradoras.”

“A Chile le conviene una mayor elaboración en el país, para integrar la
economía nacional, lograr mayor ocupación, más procesos industriales,
más salarios, más tributación, más compras en el país. A los monopolios
les interesa no industrializar en Chile para que el gran valor que
agrega al precio del metal su elaboración, que significa inmensa
actividad industrial y comercial y altos salarios, quede en la
metrópoli.”

“A nosotros nos interesa cuidar nuestra reserva y sacar el máximo
provecho de ella, a medida que la necesitemos. A ellos les interesa
llevarse fuera la mayor cantidad de cobre, al precio más bajo y en el
menor tiempo posible.”

IV. La nacionalización del cobre aprobada por el Congreso Pleno.

El clamor nacional por la nacionalización del cobre, fue un proceso de
décadas, paralelo a muchos cambios en la legislación que expresaban el
interés de Chile, por obtener mayores recursos para el país por la
explotación del cobre. Este clamor nacional llegó al más alto nivel en
la sociedad chilena. De hecho, era una de las medidas principales 
contenidas en el Programa Presidencial de Salvador Allende y en el
Programa Presidencial de Radomiro Tomic. Este clamor de la Nación se
plasmó con la aprobación de la Nacionalización del Cobre por la
unanimidad del Congreso Nacional en Pleno, el 11 de julio de 1971.

Salvador Allende se refería al 11 de julio- entre otras atribuciones
características-,  como el 
‘Día de la Dignidad y de la Solidaridad
Nacional’.

‘Dignidad’ porque Chile rescataba como correspondía la principal
riqueza básica del país que quedaba férreamente incorporada en la
Constitución en una perspectiva histórica. Y, ‘Solidaridad’, porque sus
recursos junto con permitir la ‘Independencia Económica Nacional’,
estaría orientada en parte significativa a mejorar las condiciones de
vida del pueblo chileno, en salud, educación, vivienda y previsión
social, así como para enfrentar desastres naturales.
También el 11 de julio debía ser el día de la ‘Dignidad y Solidaridad’,
porque Allende planteaba que la nacionalización del cobre debía servir,
no sólo para las generaciones actuales, sino también para las futuras
generaciones de chilenos.
V. El inicio de la desnacionalización del cobre por una simple ley en
Dictadura.

Con una simple ley, aprobada por los cuatro miembros de las Fuerzas
Armadas que constituían el cuerpo legislativo, en 1981, con consulta al
Tribunal Constitucional, designado por el propio Pinochet y con su
firma, entregaron en propiedad privada los yacimientos mineros.

La nacionalización del cobre, ha sido sin duda, lo más trascendente
desde el punto de vista político, económico y social en el siglo XX en
Chile Sin embargo, con esta simple ley en Dictadura, se echaron por
tierra, al menos, cuatro aspiraciones fundamentales que se habían
concretado con la nacionalización del cobre:

Primero. Con este acto dictatorial se desprecian las décadas de lucha
del pueblo chileno por la nacionalización del cobre;

Segundo. Con este acto dictatorial se pretende borrar la figura de
Salvador Allende y su Mensaje para que la nacionalización de la
principal riqueza básica del país quedara consagrada  en la
Constitución;

Tercero. Con este acto dictatorial se pretende anular la soberanía
popular que quedó solemnizada al más alto nivel jurídico concebible. Es
decir, el nivel en que es el propio soberano: el pueblo, que actuando
como Poder Constituyente, dejó plasmado en la Constitución, por
unanimidad del Congreso Nacional en Pleno la Nacionalización del cobre.

Cuarto. Con este acto dictatorial se entregan en propiedad privada los
yacimientos mineros, desconociendo a través de disposiciones
anticonstitucionales la propia Constitución que señala que “el Estado
tiene el dominio absoluto, exclusivo, inalienable e imprescriptible de
todas las minas”.

La  ley 18.097 llamada ‘Orgánica Constitucional de Concesiones
Mineras’, -que como hemos dicho  es anticonstitucional e impuesta en
Dictadura-, fue elaborada por José Piñera y Hernán Büchi Con ella, se
transforman las Concesiones Mineras en ‘Concesiones Plenas’.
Definiéndose las ‘Concesiones Plenas’ con las mismas características de
la propiedad privada.

De esta manera, los yacimientos mineros de cobre, oro y otros recursos
naturales -agua-,  pasan a ser propiedad privada de quien obtiene esas
Concesiones.  Quienes obtienen esta propiedad privada de los
yacimientos no pagan nada por el valor de los recursos en el
yacimiento.

La diferencia con la propiedad privada, consiste en que la propiedad de
los yacimientos  termina cuando se agota el yacimiento. Esta propiedad
privada que otorga la  “Concesión  Plena’, permite y ha permitido la
venta y compra de dichos yacimientos mineros. Uno de los principales
ejemplos, fue la venta de “La Disputada Las Condes” por la EXXON, -una
de las principales empresas estadounidenses-, en que parte importante
del precio de venta estuvo constituido por el valor de los yacimientos.

La ley anticonstitucional que entrega en propiedad privada los
yacimientos es el incentivo fundamental para las grandes mineras
mundiales. Las empresas extranjeras con este incentivo tienen la
posibilidad de obtener no sólo las ganancias normales del capital, sino
que también  la renta minera, o el valor del cobre y del oro en el
yacimiento, que se transforma en ganancia extraordinaria. También la
legislación tributaria les permite rebajar las ganancias a través de
varios ítems, con lo que en definitivas pagan  impuestos muy reducidos.

Durante los años ochenta, las empresas mineras extranjeras realizaron
muy pocas inversiones, ya que el riesgo era muy grande si la Dictadura
llegara a ser derrotada  por las fuerzas anti dictatoriales.

Las empresas mineras mundiales tenían presente las declaraciones de
Radomiro Tomic, quien en la Revista Hoy -en septiembre de 1983-,
escribió lo siguiente: “Hace poco, The Washington Post, principal
diario de la capital norteamericana, resumió así la opinión de una de
las grandes transnacionales interesadas en el cobre chileno: ‘No
necesitamos esta habilidad. La Ley Minera no puede asegurarla. It is to
good to be true’. Resumen magistral. Ni en los pobres estados africanos
podrían perdurar leyes tan contrarias al interés nacional y al
movimiento de la historia. No puede garantizar la primera de todas las
exigencias: estabilidad. ¡No durarán en Chile!. Más temprano que tarde
el cobre volverá a ser chileno”.

Como veremos más adelante, las grandes inversiones extranjeras en el
sector minero chileno se realizaron durante los gobiernos de la
Concertación.

VI. El Programa de la Concertación: Autonomía y Soberanía Nacional en
el Cobre.

El ‘Programa Fundacional’ del Gobierno de la Concertación de 1989,
afirmaba todo lo contrario de lo que se ha hecho en los gobiernos de
Alywin, Frei, Lagos -y hasta ahora-, lo hecho por Michelle Bachelet.

El ‘Programa Fundacional de la Concertación’ señala: “El derecho y el
deber de aplicar una política chilena del cobre para el desarrollo del
sector”, y el obtener “mayores recursos fiscales preservando la
autonomía y soberanía nacional en el manejo de los recursos”.Con la
garantía de este ‘Programa Fundacional’ y las propuestas de Autonomía y
Soberanía Nacional sobre el cobre, la ciudadanía votó en contra de la
Dictadura y apoyó a la Concertación y su ‘Programa Fundacional’ en las
elecciones.

Como planteamientos específicos el ‘Programa Fundacional de la
Concertación’ señala lo siguiente:

1.     La defensa del patrimonio minero nacional.
2.     Preservar  la autonomía y soberanía nacional en el cobre
3.     La regulación del ritmo de la expansión de la producción chilena
de cobre
4.     Estabilización del precio del cobre en los mercados externos
5.     La búsqueda del grado de elaboración más adecuado de los
productos mineros.
6.     El desarrollo dinámico de CODELCO
7.     El reforzamiento de ENAMI [Empresa Nacional de Minería] para
atender a pequeños y medianos mineros.
8.     La inversión extranjera debe ser adecuada a los requerimientos
del desarrollo nacional.

VII. Los Gobierno de la Concertación y la Desnacionalización del Cobre

En los gobiernos de la Concertación se ha hecho lo opuesto en cada uno
de los puntos señalados en el ‘Programa Fundacional’. En forma
sistemática en muchos documentos sobre el cobre, – a partir de mediados
de los noventa-, hemos desarrollado con cierto detalle y con la
documentación estadística necesaria las siguientes conclusiones:

1. En vez de la defensa del patrimonio minero nacional, los gobiernos
de la Concertación no sólo han aplicado la ley anticonstitucional de la
Dictadura sobre el cobre, -reconociendo la propiedad privada de los
yacimientos-, sino  que han perfeccionado la ‘Concesión Plena’ y otros
aspectos de la legislación minera que favorecen con nuevos incentivos a
las empresas extranjeras.

    En los primeros gobiernos de la Concertación se aprobaron
disminuciones de    impuestos a las empresas mineras y modificaciones
que disminuyen la base    tributable. También durante los primeros 
gobiernos se dictaron leyes que    facilitaban la venta de los
yacimientos entre empresas privadas y autorizaciones    a       CODELCO
para  traspasar a las empresas privadas los yacimientos no explotados  
  y que permanecen como reservas futuras de CODELCO.

En el Tratado de Libre Comercio Chile–Estados Unidos se perfeccionó los
textos del TLC con Canadá, reconociéndose como parte de la inversión
extranjera, los yacimientos chilenos de cobre, oro y otros minerales.
Ellos pueden descontar como desgaste de capital, el desgaste del
yacimiento para bajar las utilidades tributarias.

Estos  tratados son tan ignominiosos, que se establece que si Chile por
razones superiores de utilidad pública procede a nacionalizar las
empresas, debe pagar los yacimientos según los valores de mercado. La
discusión de este tratado se inició en  el gobierno de Aylwin, continuó
en el gobierno de Frei Ruiz Tagle, se aprobó por el Congreso  en el
gobierno de Lagos, y finalmente fue promulgada por el Presidente Lagos
a mediados de su mandato.

En 2004 y 2005, la sociedad mayoritariamente planteaba la necesidad de
un royalty para captar parte de la renta minera o del valor del recurso
natural en los yacimientos. El gobierno de Lagos sucumbió a las
presiones de las empresas extranjeras y de la derecha, y presentó un
proyecto consistente en un simple impuesto adicional  a las utilidades
de 5%. Este impuesto se presenta para engañar como  un ‘royalty’. En
realidad se reconoce una vez más la legislación anticonstitucional de
Pinochet, ya que este falso ‘royalty’ asegura la  propiedad privada de
los yacimientos de cobre en manos de las empresas extranjeras.

Pero además, para la aprobación del  impuesto adicional de    5 %,   se
disminuyó el impuesto anterior en 7 puntos porcentuales. Ambos, sobre
bases tributarias diferentes.  Es muy probable que en la práctica,  la
recaudación fiscal global que reciba el Estado chileno  por el cobre de
parte de las empresas privadas extranjeras, incluyendo el mal llamado
‘royalty’, sea menor ahora que en el régimen tributario anterior.

Este falso ‘royalty’ nos causó tanta indignación que nos llevó a
señalar que el Presidente Ricardo Lagos pasará a la Historia como el
Presidente que coronó la desnacionalización del cobre que había
nacionalizado el Presidente Salvador Allende.

En vez de la defensa del patrimonio minero nacional que planteaba el
‘Programa Fundacional de la Concertación’, gran parte del patrimonio
minero nacional ha sido entregado en propiedad privada, 
mayoritariamente a grandes empresas extranjeras mineras mundiales.

2. En vez de preservar  la autonomía y soberanía nacional en el cobre,
los gobiernos de la Concertación incentivaron y promovieron las
inversiones extranjeras en el sector  minero, de tal manera que este
sector concentra la mayoría de las inversiones extranjeras. Además, las
inversiones extranjeras en minería, se realizaron en un gran porcentaje
durante los gobiernos de la Concertación

Desde 1974 a 2004, se realizaron grandes inversiones mineras por 19.155
millones de dólares, de los cuales 16.755  millones de dólares ser
realizaron en el período 1990-2004. Es decir cerca del 90% de las
inversiones  extranjeras en minería, ser realizó  durante los gobiernos
de la Concertación.

En vez de “autonomía y soberanía”, con las grandes inversiones
extranjeras en el cobre se desnacionalizó la principal riqueza básica
del país. El Estado chileno con la Nacionalización del Cobre controló
casi el 100 % del cobre chileno. Actualmente, cerca del 70 % es
controlado por las empresas privadas, particularmente extranjeras.
Chile pierde autonomía y soberanía, incluso para decidir qué cantidad
de cobre producir.

3. En vez de la regulación del ritmo de la expansión de la producción
chilena de cobre, con la incorporación de la producción de los
proyectos mineros de las empresas extranjeras, la producción de cobre
creció en forma espectacular. Chile tardó 90 años para llegar a
producir 1.581.000 toneladas métricas de cobre. En 6 años, desde 1990 a
1996, la producción de cobre se incrementó a más de 3.100.000 toneladas
de cobre. Es decir, en sólo 6 años se incrementó la producción de cobre
en un nivel similar al que Chile había logrado en 90 años.

A partir de 1995 y hasta el año 1999,  el incremento de la producción
de cobre en Chile fue de 1 millón 894 mil toneladas. Por otro lado, el
aumento del consumo mundial de cobre – consumo de más de 140 países-,
fue 1 millón 750 mil toneladas de cobre. Las importaciones mundiales se
incrementaron sólo en 1 millón 285 mil toneladas. Chile incrementó la
producción en 148 % en relación al incremento de las importaciones
mundiales de cobre. Chile con su incremento de la producción de cobre,
cubre el 100 % del incremento de las importaciones mundiales, y
adicionalmente produce una cantidad de cobre que excede en 48 % las
necesidades de cobre a nivel mundial. Esta sobreproducción, incrementó
el stock mundial de cobre hasta el 2003, cobre que permanece en
diferentes bodegas sin poder ser vendido.

4. En vez de estabilización del precio del cobre en los mercados
externos, los gobiernos de la Concertación, son responsables porque
incentivaron la sobreproducción mundial de cobre creada desde Chile por
las empresas extranjeras, que provocó un derrumbe muy prolongado de los
precios que duró aproximadamente 8 años. Desde 1996 a 2003, el precio
del cobre fue de 82,4 centavos de dólar la libra, y en varios de esos
años, el precio fue cercano a 70 centavos de dólar la libra de cobre.

Las pérdidas para Chile por exportaciones  y por la drástica
disminución de los excedentes que CODELCO entregó al Estado en el
periodo 1996-2003, han sido enormes,  si tenemos presente que el precio
promedio del cobre del año 2005 fue de 167 centavos de dólar la libra.
El precio promedio anual al 30 de junio de 2006, es de 275,3 centavos
de dólar la libra. También debe tenerse presente que el precio promedio
anual desde 1960 a 1995, -en dólares de 2005-, fue 183,6 centavos de
dólar la libra.

El derrumbe de los precios del cobre por algunos meses se acercó a 60
centavos de dólar. En esas circunstancias se reconoció la
sobreproducción creada desde Chile y fue necesario disminuir la
producción de cobre, y CODELCO  adicionalmente tuvo que formar un stock
regulador.

5. En vez de la búsqueda del grado de elaboración más adecuado de los
productos mineros, en los gobiernos de la Concertación se ha producido
una involución de las exportaciones de cobre. En efecto, se ha
involucionado desde exportaciones de cobre refinado a exportaciones de
concentrados de cobre.

En todos los gobierno de Chile, antes de la Dictadura, se planteó como
una gran tarea nacional  disminuir las exportaciones de concentrados de
cobre y avanzar hacia las exportaciones sólo  de refinados  de cobre.
Los concentrados de cobre sólo contienen alrededor del 30% al 31 % de
cobre, un poco de oro, plata y  molibdeno. El porcentaje restante
superior al 66 %, es simplemente tierra o material estéril.  En cambio,
el cobre refinado contiene un 99,9 % de  cobre.

De 1990 a la fecha, las exportaciones de cobre refinado de CODELCO son
aproximadamente el 90 % de las exportaciones totales de cobre de
CODELCO.

Sin embargo, las empresas extranjeras tienen un comportamiento
completamente diferente. En 1990 las empresas privadas, particularmente
extranjeras, exportaban 413 mil toneladas de cobre. En 2004, sus
exportaciones de cobre aumentaron a 3 millones 637 mil toneladas, de
las cuales la mayor parte – 1 millón 907 mil toneladas-, son
concentrados de cobre, constituyendo por tanto los concentrados de
cobre el 52,4 % de las exportaciones totales de estas empresas.

Esta involución desde refinados hacia concentrados de cobre,- por las
exportaciones de concentrados de cobre de las empresas extranjeras-,
queda más de manifiesto aún si se analiza la participación  de estas
empresas y la participación de CODELCO  en el total de las
exportaciones de concentrados de cobre desde Chile.

En los últimos años, las exportaciones de concentrados de cobre de las
empresas privadas, particularmente extranjeras, constituyen el 90,5% de
las exportaciones totales de concentrados de cobre desde Chile.

6. En vez del desarrollo dinámico de CODELCO,  en los gobiernos de la
Concertación CODELCO pierde presencia no sólo en la producción chilena,
sino que también en el mercado mundial del cobre. CODELCO que
controlaba cerca del 95 % de la producción y de la exportación chilena,
con la desnacionalización del cobre, la participación de CODELCO baja a
niveles cercanos al 30 % en los últimos años.

En relación a la pérdida de presencia en el mercado mundial, en el
documento del año 1996, “La sobreproducción mundial de cobre creada
desde Chile y su impacto en la economía nacional”, señalábamos: “En
Chile se produce una situación paradójica y trágica. Como país aumenta
su participación  como productor y exportador de cobre. Sin embargo,
las empresas de su propiedad CODELCO y ENAMI pierden participación y
las extranjeras la ganan, como queda de manifiesto con las cifras
presentadas anteriormente”

Estas estimaciones del año 1996 se han confirmado. Las exportaciones
totales chilenas de cobre en 1990 eran el 26% de las exportaciones
mundiales de cobre. En 2005, las exportaciones chilenas de cobre
representan un 47,5% de las exportaciones mundiales. Las exportaciones
de CODELCO  en 1990  eran el 18,7% de las exportaciones mundiales y en
2005, baja a 14,7%.

Las exportaciones de cobre desde Chile de las empresas extranjeras en
1990 correspondían sólo al 6,9% de las exportaciones mundiales. En 2005
las exportaciones de cobre de las empresas que operan en Chile han
aumentado en forma tan extraordinaria que en 2005 representan el 31,5% 
de las exportaciones mundiales.

En vez del desarrollo dinámico de CODELCO, se apoyó desde Chile el
aumento del poder y de la capacidad competitiva de las grandes empresas
mineras mundiales que compiten con CODELCO.

7. El reforzamiento de ENAMI para atender a pequeños y medianos
mineros.

En vez de reforzar a ENAMI  y a la pequeña y mediana minería, estas
fueron muy impactadas por la  drástica disminución de precios desde
1996 hasta 2003. En los años 1996 y 1997, el precio cayó en torno a 100
centavos de dólar la libra de cobre. Muchas empresas pequeñas y
medianas quebraron porque sus costos eran superiores a 100 centavos de
dolar.  De 1998 a 2002, los precios promedio anual fueron cercanos a 70
centavos. En esta situación, la crisis se generalizó. El cierre de las
empresas pequeñas y medianas se generalizó. Desde 1990 a 1998 la
ocupación global en el cobre disminuyó en 26%. La pequeña minería del
cobre fue la más impactada y allí la ocupación disminuyó en un 65%. En
los años previos a 2003, ENAMI, -como resultado de los bajos precios
del cobre-, por primera vez ha tenido grandes pérdidas. Para resolver
los problemas financieros, ENAMI se vio obligada y forzada por el
gobierno, a vender la refinería de cobre de Ventanas a CODELCO. Con los
precios de los últimos años, la pequeña y mediana minería y también
ENAMI  se han reactivado. Sin embargo, esto no es resultado de una
política estatal de reforzamiento para ENAMI.

8. La inversión extranjera debe ser adecuada a los requerimientos del
desarrollo nacional.

Todos los puntos anteriores, desde el punto 1 al punto 7, muestran
categóricamente que en vez de que la inversión extranjera sea adecuada
a los requerimientos del desarrollo nacional, como estaba formulado en
el ‘Programa Fundacional de la Concertación’, en la realidad, las
inversiones de las grandes mineras mundiales en la industria del cobre
en Chile, han causado grandes daños a la economía y a la sociedad
chilena. Se apropian de los yacimientos de cobre; crearon desde Chile
la sobreproducción mundial de cobre que provocó una caída profunda y
prolongada de los precios; han generado una involución desde refinados
de cobre a concentrados de cobre; con el apoyo de los gobiernos de la
Concertación han fortalecido desde Chile su participación en la
producción y en el mercado mundial de cobre, en tanto CODELCO  ha
disminuido su participación;  han afectado a la pequeña y mediana
minería y  a ENAMI  en forma drástica; generan muy poco empleo en los
nuevos proyectos y como desplazan a empresas medianas y pequeñas, el
empleo neto en el cobre disminuye.

VIII. Las empresas extranjeras las más beneficiadas con los elevados
precios actuales del cobre.

Cuando crearon la sobreproducción, los precios bajos del cobre como
materia prima, beneficiaron a las filiales en el exterior de las
empresas extranjeras  que explotan el cobre en Chile. Ahora, las
empresas extranjeras son las más beneficiadas con los altos precios del
cobre, obteniendo fabulosas ganancias en Chile.

Con los altos precios actuales del cobre y con la política económica
del gobierno de libre mercado, el dólar baja llevando a la quiebra a
empresas exportadoras y a empresas que producen para el mercado
interno, agravando el desempleo y los problemas sociales. Por otro lado
y al mismo tiempo, paradójicamente la expropiación del sueldo de Chile
y los elevados precios actuales del cobre, a quienes más beneficia es a
las grandes mineras privadas, mayoritariamente extranjeras. En trabajos
anteriores, -ver ‘El Siglo’,  8 al 15 de junio-, hemos estimado que las
ganancias de las empresas extranjeras serán en 2006 de alrededor de
18.000 millones de dólares, que equivalen al 15% del PIB chileno; al 70
% del presupuesto del Estado; a 4 veces el presupuesto del Ministerio
de Educación; y, equivalen a 2 a 3 veces los ya elevados excedentes de
CODELCO.

Las ganancias de las empresas extranjeras en  2006 son superiores al
total de las inversiones extranjeras realizadas en el sector minero
durante 15 años desde 1990 hasta 2004. Las ganancias futuras seguirán
siendo muy elevadas porque existe una escasez relativa por muchos  años
de energéticos y de metales en el mercado mundial.

IX. Chile no necesitaba ni necesita capital extranjero en la minería
del cobre

La nacionalización del cobre así lo demostró por muchos años. A pesar
de la desnacionalización, CODELCO y ENAMI demuestran que no es
necesario el capital extranjero en el cobre.

En estos últimos meses, todos los políticos y los economistas dan
opiniones acerca de cómo invertir los excedentes del cobre que capta el
Estado. La gran mayoría de esos excedentes provienen de CODELCO. Sin
embargo, mientras todos ellos dan opiniones de cómo usar esos
excedentes, ninguno recuerda que estos recursos están disponibles para
el Estado chileno,  porque Salvador Allende nacionalizó el cobre.

Asimismo, ninguno de ellos se refiere en absoluto a la
desnacionalización del cobre, ni a las grandes ganancias o expropiación
  de gran parte del sueldo de Chile que están obteniendo las empresas
mineras extranjeras que operan en Chile. El ‘silencio cómplice’ es una
forma de la corrupción actual, no sólo de personas, sino que es una
corrupción a nivel  político y social.

Las legislaciones que han permitido la desnacionalización del cobre,
unen en un todo las infamias del Chile de la Dictadura de Pinochet, de
los partidos de la derecha y de la Concertación. En los recientes
eventos de la UDI, de Renovación  Nacional, así como el Conclave de la
Presidenta Bachelet con sus ministros, con parlamentarios y dirigentes
de los partidos de la Concertación, las grandes ganancias de las
empresas extranjeras en el cobre no estuvieron presentes.

X. La LOCE y la Ley Orgánica Constitucional de Concesiones Mineras.

Tanto la LOCE, legislación que privatizó la educación en Chile, así
como la’ Ley  Orgánica Constitucional de Concesiones Mineras’, que
permitió la privatización y desnacionalización del cobre, están
íntimamente unidas. Ambas fueron creadas en Dictadura, recogen los
fundamentos de los principios del neoliberalismo y del modelo económico
y social impuesto en Chile.

El ‘pecado original’ de ambas es haber sido impuestas por la fuerza de
las armas, la represión y el asesinato de muchos chilenos. Se dijo que
este ‘pecado original’ sería redimido cuando quienes se opusieron a la
Dictadura y al modelo económico neoliberal lo aceptaran. Actualmente no
sólo lo han aceptado, sino que las fuerzas que se opusieron lo
administran.

Sin embargo, el ‘pecado original’ de la Dictadura, junto a los que han
pretendido redimirlo en democracia, más temprano que tarde serán
sancionados. La LOCE  y la ‘Ley de Concesiones Mineras’, serán
derogadas por la presión de los movimientos sociales. La frase de los
estudiantes “El cobre por el cielo. La educación por el suelo”, une
necesariamente la lucha por la derogación de la LOCE con  la lucha por
la derogación de la ‘Ley de Concesiones Mineras’ y la lucha por la
renacionalización del cobre.

***
Para finalizar, rendimos un Homenaje a todos los compañeros que fueron
asesinados por la Dictadura por haber encabezado la Nacionalización del
Cobre. Recordándolos a todos ellos, una vez más, en la Conmemoración de
los 35 años de la Nacionalización del Cobre, en los nombres de: David
Silberman, Carlos Berger, Arnoldo Cabrera, Ricardo García y Benito
Tapia.

[1] Economista Universidad de Chile, Investigador de CETES y del Grupo
de Economía Mundial de CLACSO y de la REDEM
[2] Economista Universidad de Chile, Magíster en Ciencias Sociales –
FLACSO, Investigadora de CETES
*

Para las citas del Mensaje y de la Resolución de Naciones Unidas,
hemos utilizado el libro de   Eduardo Novoa Monreal, “La Batalla por el
Cobre. La Nacionalización Chilena del Cobre”, Empresa Editora Nacional
Quimantú Limitada, 1972.Histórico libro que incluye importantes
documentos y comentarios. Este libro debería ser reeditado.
Red Latina sin fronteras:  www.latinacoop.es.vgredlatinasinfronteras@yahoo.es

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4 comentarios to “Nacionalización y privatización del Cobre”

  1. Quemando Cadenas Says:

    [...] cuestión de orgullo. Las multinacionales yanquis explotaron impunemente los recursos americanos. En Chile, la Anaconda Cooper Minning, explotaba el cobre dejando pequeños rezagos de sus multimillonarias [...]

  2. Noticias Burguesas Says:

    Documento con entrevista históricas y explicación del proceso explicado en este artículo fuerza!!

  3. Noticias Burguesas Says:
  4. sergio Says:

    me averguasa el haber dado mi voto a la concertacertacion no culpo a la dictadura tengo entendido que pinochet ratifico la nacinalizacion del cobre como un apollo a lo que ya se habia firmado pero estos ladrones de la concertacion creo que tenian todo preparado desde antes ¿con que intencion pinochet hiso que el 10% de las utilidades del cobre fueran en veneficio de las fuerzas armadas? queda claro que no tenia ni la mas minima intancion de privatizar el cobre ahora 16 empresas etranjeras se estan llevando el 20 % de las utilidades y que nos queda a nosotros los chilenos.El gobierno de la concertacion nos han engañado en estos veiti tantos años de pobreza.Son unos TRAIDORES A LA PATRIA

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